Lo ideal es hacer varias cosas para resolver este problema, que es muy frecuente en los cachorros.

Lo primero que se debe hacer es alejar el centro de atención del cachorro de tu cuerpo, por ejemplo, enseñándole juguetes.

Además, hay que evitar el refuerzo de la acción: es decir, cuando te muerda, debes alejarte de él e ignorarle durante unos minutos.

También se puede provocar un refuerzo negativo de la acción; esto se consigue poniéndote vinagre en la piel de las zonas donde el cachorro suele mordernos; o teniendo preparado algo que haga mucho ruido, como un periódico, para agitarlo en el momento en que te muerda; a esto hay que añadir un "NO!" enérgico.

Por último, recuerda que lo más importante es el refuerzo positivo del comportamiento deseable: es decir, un premio o una caricia cuando el cachorro no muerda.

Debes explicar estas reglas al resto de la familia, para que todos sigáis los mismos pasos y evitéis de esta forma que el cachorro se confunda.

 

Fuente: Centro Veterinario Punta