Muchos nos hacemos esta pregunta.

¿Se llevará bien mi pug  si adquirimos un nuevo carlino?

¿Cómo reaccionará? ¿Se llevarán bien? ¿Mal? ¿Se pelearán?

 A continuación os detallaremos una serie de pautas para introducir un nuevo carlino en casa en caso de ya tener uno.

Antes de nada, hemos de pensar en nuestro carlino, pongámonos en su piel y entendamos que la nueva situación puede afectarle, ya no tiene toda nuestra atención en exclusiva.

Es frecuente "proteger" al nuevo cachorro puesto que es el débil de la manada, pero hemos de dejarle bien claro que quien estaba antes no era él.

¿Cómo actuaremos?

Es bien sencillo y siguiendo una pequeñas pautas será muchísimo más sencillo la convivencia.

Siempre que lleguemos a casa, primero saludaremos al carlino que ya teníamos. El es el primero SIEMPRE y luego haremos caso al nuevo.

Siempre que les demos de comer, pondremos primero la comida al mayor y luego al cachorro.

Si vamos a la calle y hay que ponerles collares y correas, lo haremos primero al mayor y luego al cachorro.

En definitiva, siempre que hagamos alguna actividad en los que los dos carlinos estén implicados, tendrá prioridad el de mayor edad.

Pero... ¿por qué?

Los cánidos se rigen por jerarquías y por muy graciosos que nos parezcan, y muy cómicos.... son perretes y establecen sus jerarquías dentro de la manada.

Primero están los de "dos patas", luego los de "cuatro patas" y éstos siempre intentarán estableces sus jerarquías dentro de su grupo.

Si seguimos estas pequeñas pautas de comportamiento jerárquico, evitaremos muchas "enganchadas" entre ellos por expresar su dominancia. 

Es normal que los primeros días el mayor se muestre reacio (está perdiendo parte de atención) al nuevo inquilino o que incluso haga cosas "raras" como puede ser empezar a marcar territorio levantando la pata en los sitios menos inesperados pero esto con paciencia y dejándole bien claro que el es el "jefe" de su pequeña manada perruna a los pocos días dejará de comportarse de ea manera.

Normalmente se suele dar estos casos si ya tenemos un macho e introducimos otro macho.

Con las hembras no es habitual observar estos comportamientos pero se da el caso que, si la hembra tiene un carácter fuerte y es dominanta, puedan producirse algunas "enganchadas"