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Historia del carlino

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Las teorías acerca del origen del Pug han provocado grandes debates a lo largo de los años. Algunos creían que la raza era originaria del Lejano Oriente, mientras que otros pensaban que fue en Europa. Actualmente se acepta, mayoritariamente, que el Pug tuvo su origen en China, desde donde pasó a Japón y más tarde a Europa. Es también bastante probable que el chato Pug, cruzado con otras razas europeas dolicocéfalas (de cráneo largo), sea antepasado de muchas otras razas braquicéfalas (de cráneo redondo).

Actualmente se acepta que el Pug tuvo su origen en China, desde donde pasó a Japón y más tarde a Europa. Aunque hay fuentes de  perros de hocico corto desde el año 400A.c. aproximadamente.

Es probable que este chato, haya sido el resultado de cruzas  con otras razas dolicocéfalas (de cráneo que tiene forma alargada), y sea antepasado de muchas otras razas braquicéfalas (de cráneo redondo y en particular cara y  nariz acortadas).

En China existe, desde hace mucho tiempo, una raza canina llamada Happa (a veces se escribe Ha-pa), que es similar a un Pequinés con el pelo liso. De hecho, mucha gente cree que el Happa podría ser el antepasado del Pug. Los perros chatos son conocidos en China con el nombre de Lo-sze y, aunque puede que fueran conocidos en tiempos tan remotos como en el año 1115 a.C., no existen pruebas de su existencia hasta el año 663 a.C. El Lo-sze poseía unas características que lo distinguían claramente del Pequinés: su hocico era diferente, la capa era corta y las orejas eran pequeñas y en forma de hoja de parra. Hacia el año 732 d.C. leemos acerca de la existencia de un can pequeño y chato llamado perro Suchuan pai que fue enviado, junto con otros regalos, de Corea a Japón


La raza en China, la más antigua fuente de la raza

Los perros de hocico corto son tan antiguos como la Disnatía Han de China (206 A.c.-220 D.c.).Este periodo fue considerado de gran abundancia en China y fue aquí precisamente donde el Pug comenzó su historia a paso fuerte, según la teoría más aceptada; acompañado por el esplendor real de la cultura oriental.

En China el Pug era llamado Foo ó Fu y eran perros tratados como miembros de la realeza, tenían sus propios sirvientes, eran celosamente vigilados y se procuraba que dispusieran de todas las comodidades; algunos incluso llegaron a tener títulos nobles.Se lo ve en los registros históricos de la época acompañando siempre a  altos personajes del imperio. Sin embargo estos perros eran preservados en el interior de los palacios, lejos de la mirada del pueblo común, ya que eran considerados seres sagrados y al acompañar a sus amos en otros momentos se los distinguía con collares pintorescos con campanas que marcaban su status social.

Los Pugs invocaban leyes especiales en las cuales una falta de protocolo frente a ellos se castigaba con cárcel; el robo, el secuestro o el asesinato de uno de ellos se pagaba directamente con la vida del infractor.

El Pug era poseído, principalmente, por el círculo de la corte o por los miembros de las clases gobernantes .Eran un presente único y sobrevalorado para los príncipes, mandarines y emperadores en bodas y festividades porque eran tratados como objetos preciosos.

Los monasterios tibetanos tuvieron Pugs de mascotas y de aquí la teoría de que el origen de la raza también se relacione con la raza de los míticos perros lanudos del Tíbet ó Dogo de Tíbet. 

Tratando de ser fieles a sus creencias se dice que los chinos quisieron acomodar el aspecto del Pug a la imagen del Buda, lo que nos explicaría el porque de su forma compacta. El budismo a partir del siglo I D.c., era el concepto espiritual por excelencia en la antigua China y desde la dinastía Han este floreció masivamente. Existen figuras del típico Buda con cara de Pug que nos confirma el carácter sagrado en que los chinos posicionaban a la raza.

Los Pug se encuentran expresados en varias obras artísticas chinas en distintas ciudades de este país; existen esculturas, dibujos, pinturas en que se pueden observar.Se dice que la presencia de esos animales en el entorno atraía a la buena fortuna, y daban  protección contra malos espíritus, también eran símbolo de energía y valor.

Las estatuillas chinas que representan el guardián de los altares y los hogares, parecen esconder el misterio del significado del budismo , los Pug , y la filosofía oriental.Se pueden ver en la entrada de palacios, tumbas, edificios de gobierno y lugares de alta concurrencia en la época ,en general en lugares habitados por gente distinguida. La localidad de Gullín, norte de Cantón, por ejemplo registra la existencia de estos ejemplares; ya que fue una de las primeras ciudades en poner en la entrada de los templos una pareja de perros Foo o antiguos Carlinos con apariencia de leones o tigres. Esta pareja de perros, representados en esculturas de metal, se colocaban a la entrada de estos sitios, en la puerta, mirando hacia afuera, el macho (sostenía una bola bajo su pata, que era símbolo de fuerza) y se lo colocaba del lado izquierdo de la puerta y la hembra a la derecha protegía a su cachorro que se encontraba bajo ella.

Se dice que la entrada al cielo está custodiada por una pareja de Perros, los cuales en el pensamiento Chino, son llamados Perros Foo ó Fu, del mismo modo que llamaban a los Carlinos.

Se dice también que los chinos fueron los primeros en supervisar la cría haciendo hincapié en transmitir las características propias de los Pugs generación tras generación  priorizando principalmente la arruga en la frente.En los nacimientos controlaban la "W", que les daba el significado de “príncipe” en los caracteres de su idioma, cachorro por cachorro.

El Pug  es un perro similar al Pekinés de pelo raso, otra raza adorada por el budismo y la familia imperial  que contaba con los mismos tratos, por lo que se presume que esta es una raza antecesora a él indudablemente.

En algunos escritos antiguos chinos se mencionan "los perros cuadrados y con el hocico corto” con el nombre de "Ha Pa" y "Lo Sze". En China, hay algunos perros que fueron llamados Happa  y también otros llamados Lo Sze con el pelo corto, hocico diferente y orejas pequeñas y en forma de hoja de parra.Ambas  razas descriptas como muy similares al Pekinés con diferenciaciones en el pelo.

En contraste con el pequinés, que en China estaba también en el rango de la adoración del emperador y los perros sagrados y sólo podía vivir en el palacio imperial, tal como el Pug lo hizo posteriormente. Sólo una parte de "Luo Sze" vivió en palacios y con poca trascendencia, está raza no fue un ícono chino pero sí marco un principio de lo que se conoció luego como el perro Foo y ya presentaba en la frente una arruga similar a un signo real. Hay una versión, que dice que los "Luo Sze" llegaron  a Europa con los marineros holandeses también. 

Una  historia singular habla del emperador Ming de la Dinastía Tang y su carlina Yang.El emperador jugaba ajedrez con un invitado y daba ordenes estrictas de que nadie molestará su juego.Yang dormía pero al despertar descontrolada salió a buscar a su amo y nadie la pudo detener, saltó encima de la mesa de ajedrez tirando todas las fichas del tablero. En ese entonces esto tendría que haber ameritado un gran castigo para el animal y sus sirvientes a cargo, pero era su carlina y el emperador sólo rió y la sentó en sus piernas olvidando todo sin más importancia al hecho. Se afirmaba así el status social de Pug en la corte.

Sin duda el desarrollo de la raza Pug está envuelto en enigma oriental y especulación.

El Pug disfrutó de una gran popularidad en China, por lo menos hasta el siglo XII, pero a partir de ahí el interés pareció decrecer y desdé ese entonces en los registros hay pocas menciones de esta raza hasta principios del siglo XVI.Durante el periodo de la ultima dinastía reinante en China; la Dinastía Manchú o Tsing cierra las fronteras comerciales al exterior y es sólo a partir de 1842 que reinicia su actividad comercial con Europa donde se vuelve a saber de estos pequeños molosos.

Antes de llegar a Occidente, parece que paso por Rusia, porque la zarina Catalina” La Grande” tenía un gran número de Pugs y de loros en una misma habitación.Varios de los perros Pugs de esta Zarina la acompañaban siempre a la iglesia.

Mucha gente creía que el Pug procedía de las razas de Dogos de pelea de la antigua Grecia y ciertamente, en Europa se dieron algunos cruces extraordinarios, con el Bulldog por ejemplo entre otros. 


El Pug llega a Occidente

Actualmente se acepta generalmente que el Pug tuvo su origen en Oriente y que acabó por llegar a Europa. Se parecía mucho a la raza que conocemos hoy día. Mucha gente creía que el Pug procedía de las razas de tipo Mastiff, con antepasados tales como los perros de pelea de la antigua Grecia. Ciertamente, en Europa se dieron algunos cruces extraordinarios, tiempo ha, con el Bulldog, entre otros, pero en China el objetivo era, claramente, criar perros tan fieles al tipo como fuera posible. Son estos perros los que supusieron una firme base para el Pug actual.

Antes de llegar a Occidente, el Pug era popular en toda Asia y parece que llegó hasta Europa pasando por Rusia. Se dice que la zarina Catalina la Grande de Rusia tenía un gran número de Pug y de loros en una misma habitación. Uno no puede sino imaginarse tal escena. Lo que es quizá igualmente fascinante es la imagen que nos podemos hacer al saber que varios de los perros de esta zarina la acompañaban siempre a la iglesia.

El Pug ha estado muy relacionado con Holanda, ya que ha sido muy popular en ese país, y al principio eran llamados «Mastiff Holandeses». Este nombre podría explicar la confusión que surgió acerca del origen de la raza. Los Pug holandeses estaban, ciertamente, destinados a tener una gran influencia en su difusión por toda Europa.

La Compañía Holandesa de las Indias Orientales jugó un papel importante en el comercio con Oriente. Está claro que en muchos de los viajes de vuelta de los barcos se trajeron tanto Pug como Pequineses como preciado cargamento. Se dice que un Pug salvó la vida de Guillermo I de Nassau (llamado el Taciturno) cuando en Hermigny, alrededor de 1572, este rey se encontró con un ataque por sorpresa de las tropas españolas. Cuando el Pug escuchó el rumor de las tropas, armó mucho escándalo, rascando y lloriqueando, y saltó encima del monarca para despertarle. A partir de entonces, Guillermo I siempre tuvo perros de este tipo y, como consecuencia, los Pug fueron la raza favorita en la corte holandesa.


El Pug llega a Inglaterra

Un nieto de Guillermo I de Nassau era Guillermo de Orange, y llegó a Inglaterra con su mujer, María, en 1688, para ocupar el trono inglés. Junto con la pareja vinieron muchos Pug. Cada uno llevaba un lazo naranja en torno a su cuello para denotar que pertenecían a la casa real de Orange. Esta raza pronto encontró aceptación en Inglaterra, donde fue conocida como el Pug holandés, aunque más tarde el nombre que se utilizó con mayor frecuencia fue el de Pug o Pug-dog.

En la Gran Bretaña dieciochesca el Pug se puso muy de moda no sólo en la corte, sino también entre la gente con un cierto rango social. De hecho, cuando las mujeres salían de casa era bastante frecuente que fueran acompañadas por un sirviente ataviado con un turbante y por un Pug. La reina Carlota de Mecklemburgo-Strelitz, esposa del rey Jorge III (1760- 1820), era también muy aficionada a la raza y poseía muchos ejemplares, uno de los cuales aparece en la famosa pintura de Jorge III, que se puede ver en Hampton Court, Inglaterra. El encanto del Carlino aparece plasmado en famosas pinturas.

El escritor y pintor inglés Joseph Highmore (1692-1780), pintó "Lady with a Pug ", (dama con Carlino).

El gran pintor inglés, William Hogarth, fue dueño de varios Carlinos, a los que incluyó en sus pinturas.Y, en su famoso "Auto-Retrato", pintó junto a él a "Trump "(1745)

"Blonde with Brunette Pug ", pintura de Charles Burton Barber  en 1879, nos muestra una jovencita ensimismada en la lectura de su libro mientras su Carlino descansa confortablemente en sus brazos.

Al final del reinado de Jorge IV, en 1830, en 1830, el Pug ya no estaba de moda, y hacia mediados del siglo XIX su popularidad ya había declinado, la raza había comenzado a ser opacada por la aparición del pomerania,  bichones, caniches y otros perros de compañía que encontraron sus minutos de famaDe todas formas, al final del reinado de Jorge IV, , el Pug ya no estaba de moda, y hacia mediados del siglo XIX su popularidad ya había declinado.

La palabra «Pug» o «pugge» en Inglaterra era un término cariñoso, aunque puede que también derivara de «Puck», lo que evoca imágenes shakesperianas de una cara traviesa.

El declive del Pug no pasó desapercibido, en forma alguna, por el escritor Taplin, que escribió acerca de esta raza: «...no es útil para practicar ningún tipo de deporte, no apropiado para nada útil, susceptible a no tener pasiones dominantes...». Estos comentarios no habrían servido, con toda seguridad, para potenciar la popularidad de esta raza que fue conocida, con enorme rapidez y bastante despectivamente, como «mascota para señoras mayores».

Pero el Pug no quedó falto de aprecio por mucho tiempo, gracias en parte a la reina Victoria, que era una gran aficionada a los perros y que tenía Pug, además de perros de muchas otras razas. Es probable que sus primeros Pug le fueran entregados por parientes de familias reales de la Europa continental. Parece que tuvo estos perros como perros de guardería, cosa de lo más apropiada para esta raza, que se lleva muy bien con los niños.

El príncipe de Gales regaló un Pug llamado Bully a su esposa, la reina Alejandra, antes de partir hacia un viaje por la India. Por supuesto, la reina Alejandra también era muy conocida por su afición a los perros y mostró un gran interés por los certámenes caninos de belleza, actividad crecientemente popular, especialmente entre los propietarios de Pug.

Existían dos líneas o estirpes principales en Gran Bretaña en las primeras décadas del siglo XIX. Un tabernero llamado Mr. Morrison crió Pug de color leonado claro en Waltham Green, y Lord y Lady Willoughby d’Eresby utilizaron ejemplares importados para mejorar el tipo. Existen algunas conjeturas acerca de si los d’Eresby obtuvieron dos Pug de manos de un funámbulo ruso o si se hicieron con un ejemplar de manos de una condesa húngara que vivía en Viena. De todas formas, los Pug de Morrison desempeñaron un importante papel en el desarrollo de esta raza en Gran Bretaña en sus primeros tiempos. Se ha sugerido que los perros del criadero Willoughby procedían directamente del criadero real de la reina Carlota. Con el tiempo, las dos líneas se unieron y así, hasta cierto punto, perdieron su individualidad, aunque hoy día estas características líneas todavía se nos muestran de vez en cuando.

La línea "Willoughby line”: Desarrollada por Lord  y Lady Willoughby d´Eresby, a partir de perros importados de Rusia  o Hungría. Se ha sugerido que los perros del criadero Willoughby  procedían directamente del criadero real de la reina Carlota.

Los "Willoughby Pugs", era una línea de Carlinos caracterizada por el color leonado plateado (de máscaras muy oscuras), altos, delgados, con cabeza casi o completamente negra, de ojos pequeños, en sus espaldas tenían una línea de color bastante oscura y poseían muchas arrugas. Aunque está línea se aleja de lo que hoy es la raza estandarizada sí colaboró con las marcas particularidades ideales como los lunares y la raya de la espalda.

"Mops " y "Nell " fueron los dos destacados Willoughby Pugs que aun hoy en día, podemos encontrar como antepasados en los Pedigrees (árbol genealógico) de muchos Carlinos. 

La línea "Morrison line": Desarrollada por Charles Morrison, un comerciante tabernero de Waltham Green, a partir de un Carlino holandés puro de color leonado claro. Se dice que esta línea fue establecida con los Carlinos Reales de la Reina Carlota, esposa de Jorge III. Existen algunas conjeturas acerca de si obtuvo sus dos primeros perros de manos de un circense ruso o si se trato de un ejemplar robado de manos de una condesa húngara que vivía en Viena.

El programa de Morrison produjo perros más semejantes al Carlino de hoy en día, con cuerpo compacto, manto de color claro, leonado ó albaricoque brillante, con máscara negra bien definida, y de tamaño más pequeño.

Morrison  y sus dos Carlinos, "Punch " y "Tetty ", son los responsables del perfeccionamiento de la raza Carlino.

La línea Morrison  y la línea Willoughby  fueron entre-cruzadas muchas veces por lo se han fusionado en una, pero los criadores todavía pueden reconocer las características distintivas de los dos tipos de Carlino. Incluso en la actualidad, es usual hablar de un "Willoughby Pug " o un "Morrison Pug " en Inglaterra ; hablando del  color oscuro, con pelos negros entremezclados con los leonados tratándose del primero; o del manto más claro, con pelos de un color albaricoque dorado entremezclados con los de color leonado, para los del Carlino Morrison. 

Los Carlinos "Windsor " pertenecían a la Reina Victoria  y eran descendientes de ambas líneas, de los Morrison  y de los Willoughby por lo que fueron la primera línea de sangre más parecida a un ideal de Carlino actual. La Reina Victoria mantuvo detallados registros de sus Carlinos y de su descendencia e incluso fue quien prohibió que se les continúe cortando las orejas a los Carlinos, y clasifico a esta costumbre como inhumana e innecesaria en un decreto.

La reina prefería los Carlinos de manto claro, pero no se privo de tener Carlinos negros sin mezclar estos con los otros según su preferencia.

El artista inglés Charles Burton Barber pintó "A Family of Pugs", una familia de Carlinos de la Reina Victoria.

La Reina tenía muchos Carlinos pero su favorito fue Bosco.Cuando Bosco murió, ella demostró el gran amor que tenía por su pequeño  moloso enterrándolo en los Jardines de la Casa Frogmore, y dándole su propio monumento.Su tumba tiene un epitafio que dice: "Bosco, 1887-1892- favourite dog of their Royal Highnesses, Prince of Battenberg". ("Bosco, perro favorito de su Alteza Real, Príncipe de Battenberg".)

El Príncipe de Gales ó Eduardo VII (1841 -1910), hijo de la Reina Victoria, era un adorador de la raza como su madre y le regaló a su esposa, la Reina Alexandra  de Dinamarca (1844-1925), un Carlino llamado "Bully ", antes de su viaje a la India. La Reina Alexandra, fue famosa por ser una gran amante de los perros y  fue una de las primeras damas de la nobleza que comenzó a participar activamente en las exposiciones caninas, una actividad cada vez más popular, especialmente entre los aristócratas.

Debido a que el Carlino se estaba haciendo muy popular, criadores Ingleses importaban Carlinos de otros países como Rusia, Austria y Holanda. En 1860, soldados británicos invadieron el palacio imperial de Pekín y trajeron una serie de Carlinos a Inglaterra. Los Carlinos negros, probablemente, fueron importados en este momento.Tras este periodo, los criadores ingleses en 1881 aproximadamente, se reunieron y establecieron normas de cría y  se estandarizó la raza con dos líneas bien diferenciadas en las primeras décadas del siglo XIX y que fueron rivales por muchos años.

Aunque su leyenda no tiene, necesariamente, ninguna base, los Pug de color albaricoque-leonado Lamb y Moss también tuvieron un papel destacado. Se dice que sus padres fueron capturados durante el sitio del palacio de verano en China durante la década de 1860 y parece que fueron traídos a Inglaterra por el marqués de Wellesley, donde fueron entregados a una señora llamada Mrs. St. John. Puede que esto no sea del todo cierto, ya que hay varios hechos que no concuerdan con la historia, pero lo que sí es cierto es que estos dos perros fueron los padres de Click, uno de los ejemplares más famosos de la historia de esta raza. Fue un valiosísimo semental que procreó algunas hembras excelentes y también tuvo una gran influencia sobre la raza en los EE.UU.

El 16 de enero 1883 se fundó el Pug Dog Club de Inglaterra y fue reconocido formalmente por el Kennel Club Británico, celebrándose la Primera Exposición Monográfica del Pug Dog Club en 1885 aunque los ya habían sido exhibidos por primera vez en Inglaterra en 1861. 

El Registro Genealógico de la raza comenzó en 1871 con 66 Carlinos inscriptos en el primer volumen.En 1885, este registro fue aceptado por el American Kennel Club.

En 1886 Lady Brassey introduce de China Pugs de color negro. Pero se hacen populares hasta 1918.

A principios del siglo XX, un gran número de Carlinos se exportaron a los Estados Unidos desde el Reino Unido. Estos Carlinos eran caros y, generalmente, adquiridos por gente de la clase alta. Por lo que su fama decayó nuevamente.

En 1945 los Duques de Windsor  recibieron como obsequio el Pug ganador de la Exposición de Crufts y  en los años 70’s nuevamente .Recién en 1931 se estableció en Estados Unidos un club de la raza, pero a partir de entonces se establece fuertemente como un de los perros más buscados y su popularidad se ha mantenido hasta la fecha en muchos países. 

Los cambios físicos que ha tenido esta raza desde sus orígenes hasta la actualidad son el acortamiento del hocico y la adquisición de masa corporal, hasta el punto de que este tema queda muy especificado en el estándar aprobado en la versión en 1987 y modificado hace pocos años.


El Pug en los EE.UU.

En los EE.UU. el Pug fue aceptado para su inscripción en el libro de orígenes genealógico del American Kennel Club en 1885. Allí, al igual que en otros países, se encuentra clasificado en el grupo de perros miniatura. Para la FCI esta raza forma parte del grupo de perros de compañía. La raza es popular como mascota en los Estados Unidos, donde también ha sobresalido en el ring de los certámenes caninos de belleza. En 1981 Ch. Dhandys Favorite Woodchuck (propiedad de Robert A. Hauslohner) fue el primer ejemplar de esta raza en ganar el premio al Mejor de la Exposición en el certamen canino de belleza del Westminster Kennel Club. Hasta la fecha éste ha sido el único Pug que ha conseguido este gran triunfo.

Puede encontrar información la publicación de la editorial Hispano Europea Pug Serie Excellence.

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